Arthur Cayley

(Richmond, Reino Unido, 1821-Cambridge, id., 1895). Matemático británico. Hijo de comerciantes, que habían vivido durante generaciones en Yorkshire, Inglaterra. Sin embargo su padre se trasladó a Rusia. Así los primeros ocho años de su infancia transcurrieron en San Petersburgo. Al regresar vivieron cerca de Londres. Arthur mostró pronto habilidad para el cálculo. Ya en 1835, en la King’s College School, con 14 años estaba manifiesta su vocación matemática. En 1838 ingresó en el Trinity College de Cambridge, donde estudió matemáticas y derecho, graduandose en 1842. Tuvo una beca en esta universidad, durante la cual publicó 29 trabajos en el recién creado Cambridge Mathematical Journal. Después estuvo 14 años trabajando de abogado. Aunque siempre consideró esta profesión como un medio para ganar dinero y poder dedicar su tiempo libre a las matemáricas. Durante este periodo tuvo ocasión de ir a Dublín, para seguir el curso de Halmilton sobre los números quaterniones. Fué amigo de Sylvester, otro matemático que se ganaba la vida de abogado (como el mismo Cayley y dos siglos antes Fermat). Durante estos 14 años publicaría 250 artículos de matemáticas.

En 1863, fué nombrado Sadleirian professor of Pure Mathematics en la universidad de Cambribge, donde permaneció durante el resto de sus días. En 1849 Cayley publicó un artículo relacionando sus ideas sobre permutaciones con las de Cauchy. In 1854, adelantándose a su tiempo, Cayley escribió 2 memorables artículos que sugerían el concepto de grupo abstracto. En su época, los únicos grupos concretos conocidos eran los grupos de permutaciones que habian sido descritos recientemente. Cayley dió una definición suficientemente general de grupo e ideó un método constructivo para describir la tabla de cualquier grupo en términos de permutaciones. Lo que hoy se conoce como la representación regular o tabla de Cayley de un grupo. Se dió cuenta también, que algunos conjuntos de matrices o de cuaternios formaban o como hoy día decimos tienen estructura de grupo.

Uno de los matemáticos más prolíficos de la historia, Cayley publicó a lo largo de su vida más de novecientos artículos científicos. Considerado como uno de los padres del álgebra lineal, introdujo el concepto de matriz y estudió sus diversas propiedades. Con posterioridad empleó estos resultados para estudiar la geometría analítica de dimensión n. En 1859 concluyó que la geometría métrica se encontraba incluida en la proyectiva, noción que recogería Felix Klein en su estudio de las geometrías no euclídeas. Entre 1854 y 1878 escribió diversos artículos en los que desarrolló por vez primera la teoría de los invariantes.


Ben Jonson

Benjamin Jonson (Westminster, c. 11 de junio de 1572 – Londres – 6 de agosto de 1637) fue un dramaturgo, poeta y actor inglés del Renacimiento. Sus obras más conocidas son Volpone y El alquimista además de sus poemas líricos. Jonson leía mucho y tenía un apetito aparentemente insaciable por la controversia. Tuvo una influencia tal en los dramaturgos y poetas de las épocas Jacobina y Carolina que no cabe paralelismo posible.

Primeros años

Aunque nació en Westminster, Londres, Jonson afirmaba que su familia provenía de la frontera escocesa, lo que parece ser avalado por el hecho de que su escudo de armas contiene tres husos o rombos, algo que comparte con el de otra familia de la frontera, los Johnstones de Annandale. Su padre murió un mes después de nacer Ben, y su madre se volvió a casar dos años después, con un maestro masón. Jonson fue a la escuela de St. Martin’s Lane, y fue enviado más tarde a la Westminster School, donde uno de sus profesores fue William Camden. Jonson continuaría el trato con Camden, cuya cultura influyó evidentemente en su estilo hasta la muerte del segundo en 1623. Al finalizar se creía que Jonson atendería a la universidad de Cambridge, pero el mismo diría que no fue a la universidad, sino que fue puesto a trabajar inmediatamente: una leyenda archivada por Fuller indica que trabajó en la construcción de una pared en Lincoln’s Inn. Jonson se cansó pronto del oficio (posiblemente de albañil) y marchó durante un tiempo a los Países Bajos como voluntario en el regimiento de Francis Vere. En esta etapa Jonson afirma que quitó sus armas a un oponente y le mató en una lucha cuerpo a cuerpo. Dado que la guerra estaba ya llegando a su fin mientras estuvo de servicio, parece que ésta fue toda su experiencia de combate. Ben Jonson se casó alrededor de 1594 con una mujer a la que describió a Drummond como “una fiera, sin embargo honesta”. No se ha identificado de forma definitiva a esta mujer, aunque parece que fue la Ann Lewis que se casó con un Benjamin Jonson en la iglesia de St Magnus-the-Martyr, cerca del Puente de Londres. Los registros de la iglesia de St. Martin revelan que su hija mayor, Mary, murió en noviembre de 1593, a los seis meses de nacer. Su hijo mayor, Benjamin, murió en la plaga de la siguiente década, el epitafio de Jonson a su hijo, On My First Sonne fue escrito poco después. Un segundo Benjamin murió en 1635. Durante cinco años, en algún momento de este periodo, Jonson vivió separado de su esposa, disfrutando de la hospitalidad de Lord Aubigny.

En 1597, después de que se prohibiera la representación de The Isle of Dogs (co-escrita con Thomas Nashe), Jonson fue encarcelado por un breve tiempo en la prisión de Marshalsea, mientras que Nashe consiguió escapar. Un año después Jonson fue encarcelado nuevamente en la prisión de Newgate por matar a otro hombre, el actor Gabriel Spenser, durante un duelo el 22 de septiembre de 1598 en Hogsden Fields.1 mientras estuvo en prisión era frecuentemente visitado por un párroco católico y se convirtió al catolicismo. Acusado de homicidio, Jonson se declaró culpable, pero fue puesto en libertad por el beneficio de clérigo (una estratagema legal a través de la cual obtenía la indulgencia recitando un verso bíblico en latín, perdiendo el derecho a sus bienes y siendo marcado en su pulgar izquierdo).

La ascendencia de Ben Jonson

Jonson prosperó como dramaturgo durante la primera década (aproximadamente) del reinado de James I; para 1616, ya había producido todas las obras sobre las que su reputación como dramaturgo dependía. Estas incluyen la tragedia de Catiline (1611), la cual consiguió solo un éxito limitado, y las comedias Volpone, (representada en 1605 e impresa en 1607), Epicoene, or the Silent Woman (1609), El alquimista (1610), Bartholomew Fair (1614) y The Devil is an Ass (1616). El alquimista y Volpone parecen haber sido un éxito desde el principio. Sobre Epicoene, Jonson habló a Drummond sobre un verso satírico que decía que el subtitulo de la obra había sido adecuada, pues nadie aplaudió en la representación. Aun así, Epicoene, así como Bartholomew Fair y (aunque en menos medida) The Devil is an Ass han ganado en la actualidad cierto grado de reconocimiento.

Al mismo tiempo, Jonson persiguió una carrera como autor de mascarada para la corte del rey. The Entertainment at Althorp (1603) y The Masque of Blackness (1605) son solo dos ejemplos de sus más de dos docenas de mascaradas que escribió para James y para la reina Anna; La última de éstas fue elogiada por Swinburne como un ejemplo consumado de ese género ya extinto que mezclaba el diálogo con el baile y el espectáculo. En muchos de éstos proyectos colaboró, y no siempre pacíficamente con el diseñador Íñigo Jones. Quizá como resultado de esta nueva carrera, Jonson dejó de escribir obras para los teatro públicos durante una década.

En 1616 recibió una pensión de 100 marcos al año (60£), lo que ha llevado a muchos a identificarle como el primer poeta laureado. Este símbolo del favor real pudo haberle animado a publicar el primer volumen con la colección de sus folios ese mismo año. Otros volúmenes siguieron en 1640-1 y 1692.

En 1618 Ben Jonson marchó hacia su Escocia ancestral a pie. Vivió durante un año allí, y gozó de la hospitalidad del poeta Drummond of Hawthornden. Drummond procedió a escribir todas las conversaciones con Jonson que pudo en su diario, por lo que ha dejado grabados algunos aspectos de la personalidad de Jonson, que de otra manera no podrían ser apreciados. Jonson despachaba sus opiniones, en este lacónico informe de Drummond, de forma comunicativa e incluso magisterial. En el postscriptum de Drummond se le describe como “un gran amante y admirador de sí mismo, y hábil en condenar y desdeñar a los otros”.

Mientras estuvo en Escocia se le hizo ciudadano honorario de la ciudad de Edinburgo. Cuando regresó a Inglaterra se le otorgó un master honorario en las artes por la Universidad de Oxford. El periodo entre 1605 y 1620 puede apreciarse como el del mayor apogeo de Jonson. Además de su popularidad en los escenarios y en el royal hall, disfrutó del mecenazgo de aristócratas como Elizabeth Sidney, hija de Philip Sidney y Lady Mary Wroth. La conexión con la familia Sidney le dio el ímpetu para uno de los poemas más famosos de Jonson, To Penshurst.

Caída y muerte

A partir de 1620 Jonson comenzó a declinar lenta y progresivamente. Era todavía muy conocido, de hecho a esta época pertenecen los Hijos de Ben o “Tribu de Ben”, aquellos jóvenes poetas como Robert Herrick, Richard Lovelace, o Sir John Suckling que escribían sus versos bajo la influencia de Jonson. Sin embargo, una serie de contratiempos agotaron sus fuerzas y dañaron su reputación.

Jonson volvió entonces a escribir teatro, pero estas obras no se consideran de lo mejor de su creación, aunque pueden resultar de interés para estudiar la Inglaterra de la época. The Staple of News, por ejemplo, ofrece una visión remarcable de las primeras etapas del periodismo inglés. La acogida de la obra fue bastante indiferente, pero nada comparado con el fracaso de The New Inn, que impulsó a Jonson a componer un poema condenado a su público “Oda a mí mismo”, que a su vez provocó a Thomas Carew, uno de la “Tribu de Ben,” a responder con un poema en el que insta a Jonson a reconocer su propio ocaso (MacLean, 88).

Su biblioteca ardió en 1623, lo que fue un severo golpe para Jonson, como muestra su Execration against Vulcan. En 1628 se convirtió en el cronólogo de la ciudad de Londres, sucediendo a Thomas Middleton; aunque aceptó el salario, no hizo mucho trabajo para la oficina. Ese mismo años sufrió un pequeño infarto que le debilitó considerablemente, y la posición acabó convirtiéndose en una sinecura. Durante sus últimos años precisó de una asignación otorgada por su gran amigo y patrón William Cavendish, Duque de Newcastle.

El principal factor del progresivo eclipse de Jonson fue, sin embargo, la muerte de James y la ascensión al trono de Carlos I en 1625. Estuviera esto justificado o no, Jonson se sintió dejado de la lado por la nueva corte, y una disputa dañó para siempre su carrera de escritor de mascaradas, aunque continuó entreteniendo a la corte regularmente. Por su parte, Carlos mostró que también sentía aprecio por el gran poeta de la época de su padre, e incrementó su pensión anual 100£ a lo que incluía un “tierce” (antigua medida inglesa, aproximadamente 159 litros) de vino.

Sufrió otros infartos, pero Jonson continuó escribiendo. Antes de morir en 1637 estuvo trabajando en otra obra The Sad Shepherd de la que solo existen dos actos. Esto implica un cambio de dirección en la escritura de Jonson hacia el pastoral. Está enterrado en la Abadía de Westminster bajo la inscripción “O Rare Ben Jonson,”. Se ha sugerido que esto puede también leerse como “Orare Ben Jonson” (orar por Ben Jonson), lo que indicaría un retorno al catolicismo durante su lecho de muerte. El hecho de que fuera enterrado de pie indica que se encontraba empobrecido al momento de su muerte.

Teatro

Además de dos tragedias que no consiguieron impresionar al público renacentista y que no han ganado en reputación desde entonces, el trabajo de Jonson para los teatros se centra en la comedia. Estas obra varían en algunos aspectos. Las obras tempranas menores, especialmente aquellas escritas para los “boy players” (jóvenes adolescentes empleados por las compañías de actores), presentan tramas menos cuidadas y personajes no tan desarrollados que en obras posteriores, escritas para actores adultos. Sus obras más tardías o “dotages,” especialmente The Magnetic Lady y The Sad Shepherd, exhiben algunos signos de adaptación a las tendencias románticas de la comedia isabelina.

Con estas excepciones, el estilo cómico de Jonson permaneció constante y fácilmente reconocible. Anuncia su programa en el prólogo de la versión en folio de Every Man in His Humour prometiendo representar “hazañas y lenguaje iguales al que los hombres realmente emplean.” Planeó escribir comedias que revivieran las premisas clásicas de la teoría dramática Isabelina, o más bien, dado que se podía asegurar que las comedias inglesas (salvo las peores) descendían de Plauto y Terencio, él pretendía aplicar con rigor esas premisas (Doran, 120ff). Este compromiso tenía su lado negativo: después de The Case is Altered, Jonson evitó los lugares lejanos, los personajes nobles, las tramas románticas y otros elementos de la comedia isabelina. Se centró, por el contrario en la herencia satírica y realista de la comedia nueva. Ubicó sus obras en lugares contemporáneos, usando estereotipos reconocibles para el público, y les hizo actuar de una forma que, si no estrictamente realista, envolvía motivos cotidianos como la avaricia y los celos. A este modelo clásico aplica Jonson dos distintivos que salvan la mímesis de los clásicos de resultar pedante: lo vívido de la representación de la vida de sus personajes y lo complicado de sus tramas. Coleridge, por ejemplo, afirmó que la de El alquimista era una de las tres más perfectas tramas de la literatura.

Poesía

La poesía de Jonson, al igual que su drama, está influida por su educación en los clásicos. Algunos de sus poemas más conocidos son adaptaciones cercanas de los modelos griegos o romanos y todos exhiben una cuidadosa atención a la forma y al estilo, tan propio de los escritores conocedores de los clásicos a la manera del humanismo renacentista. Jonson, sin embargo, evitó en gran parte las discusiones sobre la rima y la métrica que habían consumido a otros clasicistas isabelinos como Campion y Harvey. Aceptando igualmente la rima y el acento, Jonson las utiliza para imitar las cualidades clásicas de simplicidad, contención, y precisión. sus “epigramas” (publicados en el folio de 1616) marcan una iniciación en un género que era muy popular entre el público Isabelino y jacobino. Los epigramas de Jonson exploran diversas actitudes, la mayoría de ellas extraídas de las reservas satíricas del momento: abundan las quejas contra las mujeres, los cortesanos, y los espías. Los poemas condenatorios son cortos y anónimos; Los de alabanza, incluyendo un poema famoso a Camden y líneas a Lucy Harington, son algo más largos y trabajados, y se dedican particularmente a individuos específicos. Los poemas de “El bosque” también aparecieron en el primer folio, se trata de quince poemas, la mayoría de ellos dedicados a los protectores aristocráticos de Jonson. Pero los más famosos son el poema de su casa de campo, “A Penshurst” y el poema “A Celia” (“Come, my Celia, let us prove”) que aparece también en Volpone. Underwoods publicado en una expansión del folio en 1640, es un grupo más grande y heterogéneo de poemas, que contiene “A Celebration of Charis” (el mayor esfuerzo de Jonson en la poesía amorosa), varios fragmentos de carácter religioso; y otros poemas dedicados incluyendo un poema a Shakespeare y un soneto para Mary Wroth, así como la “Execration against Vulcan”, y otros. El volumen de 1640 también contiene tres elegías que se han atribuido a John Donne, pues uno de ellos apareció en los “collected poems” publicados tras la muerte de Donne.

Relación con Shakespeare

Hay muchas leyendas sobre la rivalidad de Jonson con Shakespeare, algo que en parte puede ser cierto. Drummond dice que durante sus conversaciones, Jonson se burló de aparentes absurdos en las obras de Shakespeare: una frase absurda en Julio César, y que Cuento de invierno está situado en un lugar no existente de Bohemia. Drummond también cita a Jonson diciendo que “a Shakespeare le falta arte”. Si las afirmaciones de Drummond son exactas o no, los comentarios se adecúan con las teorías bien conocidas de Jonson sobre la literatura.

En Timber, obra publicada tras su muerte que refleja las experiencias prácticas de su vida, Jonson aporta comentarios más completos y conciliadores. Recuerda que se le había comentado que Shakespeare nunca tachaba sus líneas al escribir, y que su respuesta, “Podría haber tachado mil” se tomó como malintencionada. Sin embargo, Jonson explica que “él era, de hecho, honesto, y de una naturaleza abierta y libre, tenía una excelente fantasía, ideas valientes, y una expresión apacible, que fluía con tanta facilidad que a veces era necesario pararlo.” (“He was, indeed, honest, and of an open and free nature, had an excellent phantasy, brave notions, and gentle expressions, wherein he flowed with that facility that sometimes it was necessary he should be stopped”) Jonson concluye que “siempre hubo más en él para elogiar que para perdonar” (“there was ever more in him to be praised than to be pardoned”). También, a la muerte de Shakespeare dijo: “él no pertenecía a una edad, sino que es atemporal” (“He was not of an age, but for all time”).

Thomas Fuller cuenta que Jonson y Shakespeare se enfrascaban en eternas discusiones en la Mermaid’s Tavern, e imagina conversaciones en las que Shakespeare enredaría al más cultivado pero más inflamable Jonson. De que ambos hombres se conocían personalmente no cabe la menor duda, no solamente debido al tono de las referencias que Jonson hacia sobre Shakespeare, sino porque la compañía de Shakespeare produjo algunas de las obras de Jonson, y por lo menos en una de ellas, Every Man in his Humour, Shakespeare actuó. Sin embargo, es imposible decidir cual era su nivel de amistad, y su posible amistad no puede verificarse con lo que sabemos actualmente.

El segundo de los dos poemas con los que contribuyó a la introducción en verso del First Folio de Shakespeare es el comentario más influyente y revelador de la opinión de Jonson sobre Shakespeare. Este poema, “To the memory of my beloved, The author, Mr. William Shakespeare: And what he hath left us,” ha contribuido mucho en fomentar la opinión tradicional de que Shakespeare, a pesar de no saber latín ni griego tenía un genio natural. Este poema ha sido empleado frecuentemente para ejemplificar el contraste que Jonson percibía entre sí mismo y el otro autor. El primero, un clasicista disciplinado y erudito, que odiaba la ignorancia y se mostraba escéptico hacia las masas; y el segundo, es representado en el poema como una especie de genio que no estaba sujeto a ninguna regla excepto aquéllas que el público exigía. Sin embargo el poema también dice esto: “Yet must I not give Nature all: Thy Art, / My gentle Shakespeare, must enjoy a part.” Algunos críticos creen que esta elegía no es más que una convención, pero cada vez más de ellos lo ven como un sentido tributo al “Dulce Cisne del Avon” (como apodó a Shakespeare), el “Alma de la época”. Se ha argumentado que Jonson colaboró en editar esta obra, y que pudo servirle de inspiración para escribir el poema, por seguro uno de los mejores, pues muchos de sus trabajos no habían sido publicados o lo habían sido en versiones poco satisfactorias.


Bernard Law Montgomery

«Monty», la arrogancia de un general

Bernard Law Montgomery fue probablemente el más profesional de los generales aliados, durante la II Guerra Mundial. También el de carácter más imposible y extravagante, incluso en el vestir. Al igual que Cardigan, el general británico que condujo la carga de la brigada ligera, en Balaklava, Montgomery inventóuna prenda de vestir, especie de «anorak» con capucha, que juntamente con su boina, hizo reconocible su aspecto en todo el mundo.

En cuanto a su extravagancia, la llevo al extremo de desembarcar en Francia abriéndose camino entre los cañonazos alemanes sentado en un lujoso Rolls Royce.

Recibió una educación espartana

Educado por un padre, obispo anglicano y una madre de hierro, Monty, como se le conoció desde El Alamein, era un hombre de hábitos espartanos, que nunca abandonó.

La primera vez que cenó con Churchill, este le ofreció vino y un puro. «Jamás fumo y jamás bebo», contestó al admirado «premier», que fumaba puros y era un gran bebedor. Es fama que Monty solo comía alimentos hervidos y tarta.

Bernard Law Montgomery nació el 17 de noviembre de 1887 en Kennington, un suburbio de Londres. Siendo muy niño, siguió a sus padres hasta Tasmania, una isla al sur de Australia, frente a Melbourne. De el dijeron sus hermanos que era una peste, y que su madre le daba un cachete cada vez que pronunciaba una palabra con acento australiano.

En 1901 la familia regresó a Inglaterra. Montgomery fue enviado primero al colegio San Pablo, por poco tiempo, y cuando descubrió su vocación militar pudo ingresar en la Real Academia de Santhurst en 1906, cuando tenía diecinueve años. De un total de 177 candidatos a ingresar en ella, sacó el numero 72, no demasiado brillante. Siempre careció de habilidades oratorias y además su voz chillona no le ayudaba. Pero en cambio en seguida se convirtió en un experto en comunicaciones electromagnéticas,sobre las que escribió su primer libro, y cuando salió de la Academia ya se había ganado cierto prestigio profesional.

Herido en la primera guerra

El 12 de diciembre de 1908, Montgomery, como oficial del Regimiento Royal Warwickshire, es enviado a la India, a Pesbawar, donde estuvo hasta 1911. Al estallar la 1 Guerra Mundial tenía veintiséis años y fue enviado a Francia. Participa brillantemente en la batalla de Ypres, donde es herido gravemente en el pecho y en una pierna, pero se recupera bien y regresa voluntariamente al frente acortando el permiso que le habían concedido para convalecer. No se quería perder nada de la guerra, que terminó cubierto de condecoraciones y con el grado de capitán.

Hasta 1927, cuando era ya un cuarentón, no pensó en contraer matrimonio, pero en ese año se enamoro de una viuda de guerra llamada Betty Hobart, al cuidado de dos hijos, y casaron en Londres el 29 de julio de 1927. Años después de la boda, Monty fue destinado de nuevo a la India, esta vez a Quetta, donde Betty murió a causa de la picadura venenosa de un mosquito, el 19 de octubre de 1937. Monty no volvió a casarse. Con ella había tenido un hijo, David, que no quiso oír hablar de la carrera militar, como Monty tampoco había querido hablar de la carrera eclesiástica de su padre.

Al estallar la II GuerraMundial, Montgomery recibe el mando de una famosa 8 División, a la que llamaban «División de Hierro», que entró a formar parte del Cuerpo Expedicionario británico enviado a Francia y que tuvo que ser reembarcado en Dunkerque, salvándose más de 300.000 hombres, pero con una enorme pérdida de material. Churchill diría que esa fue la hora peor para Inglaterra.

Importante misión en el desierto

La gran oportunidad en la vida militarde Montgomery fue el mando del VIII Ejército, la mas célebre unidad de combate del Ejército británico. Había habido serios problemas con ella; se habían sucedido en su mando hombres como Wawell, Ritchie y Auchinlek, tres generales a los que Monty criticaría severamente en sus «Memorias». Este VIII Ejercito era lo único que se interponía entre el «África Korps» del mariscal Rommel, y Alejandría y El Cairo, que caídos en poder del Eje abriría las puertas del Oriente Medio y quizá Asia al Eje

Rommel había golpeado con cierta contundencia al VIII Ejército, y esperaba asestarle un golpe definitivo el 30 de agosto de 1942, el mismo día que Montgomery fue nombrado comandante de dicho VIII Ejercito. Fue una durísima batalla, un gigantesco duelo entre mariscales, el alemán y el británico, en el que participaron mil tanques, trescientos treinta mil hombres, que comprendían a varias divisiones italianas, dos mil aviones y centenares de piezas de artillería.

La batalla de El Alamein terminó el 4 de noviembre, duró doce días y el África Korps quedó virtualmente fuera de combate, haciéndole 30.000 prisioneros. A partir de este momento no hizo más que batirse en retirada -contra las órdenes de Hitler- hasta Túnez, donde rindieron sus armas al enemigo en mayo de 1943. Cuando terminó la batalla, Monty era una persona casi legendaria, un héroe nacional sobre el que Gran Bretaña voleó su gratitud y sus honores.

La derrota de Rommel

Cierto es que el VIII Ejército contó con más medios que el <África Korps», pues mientras aquel recibió toda clase de refuerzos humanos y materiales, este tuvo que contentarse con lo que tenía sobre el terreno; cuando se acercó el final, a Rommel le quedaban operativos muy pocos tanques. Por supuesto, nada de esto restó méritos a Monty. Mover diestramente masas de hombres y de material contra un enemigo formidable con Rommel al frente, y eludirtodas sus trampas, fintas y emboscadas, fue una gran hazana.

Monty fue consagrado en aquella batalla en el desierto como uno de los grandes estrategas de la II Guerra Mundial, y cuando llego la hora de concederle los máximos honores, el Rey le hizo Par, como vizconde de El Alamein. ¿Por que solo vizconde, cuando al general Alexander, tras nombrarle vizconde en 1946, le hicieron conde en 1952? A Monty tuvo que saberle mal, porque era muy celoso de sus méritos y casi nunca tenía buena opinión de los demás.

A las grandes victorias norteafricanas del VIII Ejercito siguieron las de Sicilia y la Italia continental, hasta Montecassino. Se había acordado entre los aliados la apertura de un segundo frente en Europa, y Monty fue llamado a Londres, por Churchill,paraque se encargase de las tropas aliadas que iban a participar en la «operación Overlord», de desembarco en Normandía.

Temperamento imposible

Casi desde el primer momento Monty tuvo problemas con los generales norteamericanos, a los que sin duda subestimaba. Siendo comandante supremo Eisenhower,tuvo que ponerse a sus ordenes. Sus relaciones fueron tirantes y en ocasiones agrias. El éxito y la fama no habían dulcificado el carácter de Monty – y cuando este escribió sus Memorias» criticó muchas decisiones de Eisenhower, el cual dejo de escribirle, como solía, y de felicitarle. Esto sorprendió a Monty , quién lamentaba que Ike» tomase tan en serio juicios adversos.

El choque entre ambos generales era inevitable porque ambos tenían un concepto completamente distinto sobre como debía llevarse la guerra, ya en suelo europeo. Monty , en la campana que terminó con la rendición del III Reich, ya no estuvo tan brillante como en el Norte de África. Cometió errores, como el de la batalla de Amhem, que detuvo la progresión aliada y que diezmó la 1 División Aerotransportada británica. Monty no reconoció nunca esta derrota. Dijo que había sido un éxito en un 90%

En mayo de 1945, tras avanzar sobre Alemania a sangre y fuego, Monty recibió en Lüneburg al general alemán Friedenburg para discutir los términos de la rendición de Alemania.

Al terminar la contienda y virtualmente hasta el final de su vida, el vizconde del Alamein recibió todos los altos cargos y honores, desde jefe de Estado Mayor Imperial del Ejército británico, hasta el de vice-comandante supremo de la OTAN, pasando por el del Comité de Comandantes de la Organización de Defensa de la Europa Occidental. A la OTAN la sentenció con una frase: «Es una estupidez.»

En 1958 pasó a la reserva y se retiró a su casa de Islington Mill, próxima a Londres. Allí vivió rodeado de sus recuerdos hasta que falleció el 23 de marzo de 1976. Tenía ochenta y ocho años.


Boris Karloff

William Henry Pratt (23 de noviembre de 1887 – 2 de febrero de 1969), conocido como Boris Karloff, fue un actor británico famoso por sus papeles en películas de terror. Boris Karloff nació el 23 de noviembre de 1887 en Londres. Su verdadero nombre era William Henry Pratt. Entra en contacto con el teatro en el colegio, participando en la gran mayoria de las representaciones escolares. Curso estudios en la universidad de esta ciudad con el objetivo de seguir los pasos de su padre en la escuela diplomatica. Cambio el rumbo de su vida cuando se hizo granjero en Canada, aunque abandono pronto para dedicarse a la interpretacion. Durante mucho tiempo viajo con distintas compañias ambulantes e interpreto un pequeño papel en la pelicula Su majestad el americano (1919). Trabajo con regularidad durante el resto del periodo mudo pero paso desapercibido hasta que encarno al verdugo de un chivato, en ‘Codigo Penal’ (1931) de Howard Hawks.

‘El doctor Frankenstein’ (1931) dirigida por James Whale, fue una pelicula que en principio interpretaria Bela Lugosi, tras su mitico ‘Dracula’ (1931), aunque el enfrentamiento del actor con la productora Universal les llevo a sustituirlo por Karloff, que bordo el papel, convirtiendose en todo un clasico.

‘La momia’ (1932) de Karl Freund, las sucesivas secuelas de ‘Frankenstein’ y en general su participación en el ciclo de terror de la Universal, junto a peliculas como ‘El caseron de las sombras’ de James Whale, y ‘La mascara de Fu-Manchu’ de Charles Brabin, ambas de 1932, le convirtieron en el maestro del cine de terror. Cuando la moda de las peliculas de terror pasaron, se dedico a papeles de reparto y a protagonizar peliculas de serie B.

Actuó como estrella para una pelicula de primera clase, en ‘The climax’ (1944), con la que la Universal pretendia repetir el exito de Claude Rains en la version de 1943 ‘El fantasma de la opera’. Intervino asimismo en peliculas de corte carcelario, como ‘Los muertos andan’ (1937) o ‘La horca fatal’ (1939) donde su personaje regresaba despues de ser encarcelado para vengarse, y otras consideradas de época, como ‘La Torre de Londres’ (1939), ‘Bedlam’ (1946) dando vida a un duro farmaceutico encargado de un maloliente manicomio, ‘En las puertas del infierno’ (1951) o ‘The Black Castle’ (1952).

En la ultima etapa de su carrera, aportó su buen hacer en el ciclo de terror que el director Roger Corman realizó basándose en la obra de Edgar Allan Poe, y asimismo intervino en alguna pelicula de adolescentes playeros donde su presencia era meramente anecdótica, y obras de terror como ‘Die, Monster, Die!’ (1965) o ‘Los brujos’ (1967). En los ultimos años de su vida, con la excepcion de ‘El heroe anda suelto’ (Targets) 1968, de Peter Bogdanovich, de produccion estadounidense, intervino en varias producciones mexicanas. Debido a su mal estado de salud, que le impedia viajar a ese pais, sus escenas se rodaron en Los Angeles. Las demas, en Mexico. Boris Karloff falleció el 2 de febrero de 1969.


Charles Hatchett

Charles Hatchett (Londres, 2 de enero de 1765 – idem, 10 de marzo de 1847) fue un químico inglés que descubrió que el elemento niobio.

Hatchett nació, creció y vivió en Londres. El 24 de marzo de 1787, se casó con Elizabeth Collick en St Martin’s-in-the-Fields. Hatchett murió en Londres y está enterrado en la Iglesia de St Laurence, Upton, Slough, la misma iglesia donde William Herschel fue enterrado.

Columbita

En 1801 mientras trabajaba para el Museo Británico en Londres, Hatchett analizado una pieza de columbita en la colección del museo. Columbite resultó ser un mineral muy complejo, y Hachett descubrió que contenía una “nueva tierra”, que implicaba la existencia de un nuevo elemento. Hatchett llamó a este nuevo elemento columbio (Cb). El 26 de noviembre de ese año anunció su descubrimiento ante la Royal Society. El elemento más tarde fue redescubierto y rebautizado niobio (su actual nombre). Más tarde en la vida, Hatchett dejar su trabajo como químico para trabajar a tiempo completo en el negocio de la familia de la fabricación de coches.

Premios

Desde 1979, el Instituto de Materiales (Londres) ha dado el Premio Anual Charles Hatchett a un químico notable. El premio se otorga al “autor de la mejor documento sobre la ciencia y la tecnología de niobio y sus aleaciones”.